Que son los Valores Familiares

Marzo 16, 2008

La gente habla de ellos siempre. Las librerías tienen sus estantes llenos de libros que hablan de este tema. ¿Qué son ¡Valores familiares! ?

Todos hablan acerca de valores familiares. ¿Se ha preguntado alguna vez que significan estas palabras?

Los valores familiares son fuertes creencias personales acerca de lo que es importante y lo que no es importante; lo que es bueno y lo que es malo; lo que es correcto y lo que es incorrecto. Cada familia tiene un grupo diferente de valores que tienen significado para ellos. Algunas familias incluyen honestidad y amistad como valores importantes. Otras familias eligen educación o cooperación como primera prioridad en sus valores familiares.

Muchas familias no se detienen a pensar sobre sus valores. Ellos pueden no explorar la idea de como sus valores encajan en el mundo de hoy. Sin embargo, los valores que cada familia elige, afectan…Lo que ellos hacen en su tiempo libre
La forma en que gastan su dinero
Lo que ellos comen y la manera en que se visten
La manera en que ellos se relacionan entre sí.

Los valores le dan significado y dirección a cada aspecto de la vida familiar.

La mayoría de valores se desarrollan viviendo en una familia y cultura específica. En la medida que los niños crecen y se desarrollan, ellos son expuestos a valores de otras personas en la escuela, parques y otros eventos sociales. Los niños pueden confundirse por la diferencia entre valores. Los padres necesitan hablar acerca de los valores y porqué son importantes estos aspectos particulares para toda la familia. Ellos también deben ayudar a los niños a respetar los valores de otras personas.
Los valores pueden cambiar a través de la vida. La familia sienta las bases para que los valores de los niños crezcan cuando:

  • Saben cuales son sus valores
  • Saben porqué fueron elegidos
  • Hablan de los valores con sus hijos.

Valores Familiares

Marzo 9, 2008

Los Valores familiares entre los miembros de una familia se establecen relaciones personales que entrañan afinidad de sentimientos, de afectos e intereses que se basan en el respeto mutuo de las personas.

La familia es la comunidad donde desde la infancia se enseñan los valores y el adecuado uso de la libertad. Las relaciones personales y la estabilidad familiar son los fundamentos de la libertad, de la seguridad, de la fraternidad en el seno de la sociedad. Es por esto que en la familia se inicia a la vida social.

Es en la familia donde se enseñan los primeros valores; que serán sustento a lo largo de la vida de la persona. Entre los que destacan los siguientes:La alegría:

La alegría es un valor que se siembra en primer lugar en el seno familiar. Es en el núcleo familiar donde se procura que los miembros se ayuden unos a otros en sus necesidades, en la superación de obstáculos y dificultades, así como el compartir los logros y éxitos de los demás.

En el fondo lo que se fomenta es dejar el egoísmo a un lado, buscando el bien y compartir con el otro. Cuando nos centramos en nuestras preocupaciones y no estamos dispuestos a ayudar a los que nos rodean somos egoístas. El egoísta no suele ser una persona alegre. Es en este darse a los demás miembros de la familia donde se obtiene la alegría.

La alegría no depende de las circunstancias o de las facilidades que puede presentar la vida y tampoco consiste en tener cosas. Este valor tiene su fundamento en lo profundo de la persona, no es sino la consecuencia de una vida equilibrada, de una coherencia entre lo que pensamos y lo que hacemos, el tener una mente y un cuerpo sanos.

La generosidad:

La generosidad es uno de los valores que se fomentan en la vida familiar. Entendiendo por generosidad el actuar en favor de otras personas desinteresadamente y con alegría. Hacer algo por otras personas puede traducirse de diferentes maneras, por ejemplo, dar cosas, prestar juguetes, dar tiempo para escuchar y atender a otro miembro de la familia, saludar, perdonar.

Se notará una actitud generosa en una persona que se esfuerza por hacer la vida agradable a los demás miembros de la familiar.

El respeto:

El respeto hacia los demás miembros es otro de los valores que se fomentan dentro de la familia, no sólo respeto a la persona misma, sino también a sus opiniones y sentimientos. Respeto hacia las cosas de los demás miembros, respeto a su privacidad, respeto a sus decisiones, éstas, por supuesto, adecuadas a la edad de la persona. Es en la familia donde el niño aprende que tanto él o ella como sus ideas y sentimientos merecen respeto y son valorados.

La justicia:

La justicia se fomenta en el seno de la familia al establecerse lo que corresponde a cada miembro de la misma. Recordemos que la justicia consiste en dar a cada uno lo que les corresponde. Una persona que se esfuerza constantemente por respetar los derechos de los demás y le da a cada uno lo que debe, tiene la virtud de la justicia.

La responsabilidad:

La responsabilidad supone asumir las consecuencias de los propios actos, no solo ante uno mismo sino ante los demás. Para que una persona pueda ser responsable tiene que ser consciente de sus deberes y obligaciones, es por ello, de gran importancia que los hijos tengan sus responsabilidades y obligaciones muy claras. Por ejemplo, el niño debe tener claro que es su responsabilidad la calidad y el esfuerzo en sus estudios, que debe poner el mayor trabajo y empeño en esta actividad, en beneficio propio y en respuesta a la oportunidad que le brindan sus padres.

El desarrollo de la responsabilidad en los hijos es parte del proceso educativo, esto con vistas a la participación de los hijos en la vida familiar primero, y a la vida en sociedad después, de una manera responsable y autónoma.

La lealtad:

La lealtad surge cuando se reconocen y aceptan vínculos que nos unen a otros, de tal manera que se busca fortalecer y salvaguardar dichos vínculos así como los valores que representan. La aceptación y el reconocimiento de este vínculo no se centra hacia el futuro, como una posibilidad, sino que es una realidad actual. Este vínculo no pasa con el tiempo, es profundo, suele madurar y fortalecerse a la larga.

Es en la familia donde surgen y se fortalecen este tipo de vínculos, por ejemplo, un niño pequeño aprende a ser leal al esforzarse por ayudar a los demás, al procurar hacer todo lo que pueda para cumplir con lo que sus padres le dicen que es bueno. Se muestra lealtad entre los hermanos al apoyarse, defenderse y ayudarse ante las dificultades, ante la amenaza de personas o circunstancias ajenas a la familia.

Conviene aclarar que ser leal a los papás, por ejemplo, no significa aprobar una conducta errónea de los mismos, sino el respetar y cuidar su buen nombre, se trata de ser sincero con ellos, además de ayudarlos a superar las dificultades.

Lo mismo ocurre al ser leal a la patria, esto no supone ocultar o negar los males y deficiencias que en ella puedan existir, sino el proteger, reforzar y participar en la vivencia de los valores de la misma.

La autoestima:

La autoestima es uno de los valores fundamentales para el ser humano maduro, equilibrado y sano. Este valor tiene sus raíces y fundamentos en el núcleo familiar.

Se entiende por autoestima la visión más profunda que cada persona tiene de sí misma, influye de modo decisivo en las elecciones y en la toma de decisiones, en consecuencia conforma el tipo de vida, las actividades y los valores que elegimos.

Desde niños vamos construyendo el concepto de nosotros mismos de acuerdo a los mensajes recibidos de nuestros padres, hermanos, familiares, amigos y maestros. Es la suma de la autoconfianza, el sentimiento de nuestra valía personal y de nuestra capacidad. Ésta se basa en la variedad de pensamientos, sentimientos, experiencias y sensaciones que hemos ido acumulando a lo largo de nuestra vida, pero principalmente a lo largo de nuestra infancia y adolescencia.

Si queremos construir una personalidad fuerte y equilibrada, es de vital importancia que como padres hagamos sentir a nuestros hijos que son dignos de ser queridos con un amor incondicional, es decir, no condicionado a su comportamiento, calificaciones o actitudes.

Elevar la autoestima de nuestros hijos es de vital importancia, ya que contribuimos a que desarrolle la convicción de que es estimado y valorado, que es competente para enfrentarse a la vida con confianza y optimismo, y que es merecedor de la felicidad.


Trucos para adelgazar

Marzo 2, 2008

AdelgazarAdelgazarLos glotones, los inconstantes en sus dietas, las apasionadas de la alta cocina, o quienes tienen la obsesión de perder peso: todos encontrarán aquí una solución. ¡Adelante!

 

Todo el mundo sabe lo que se debe hacer para adelgazar: comer menos grasa, menos azúcar… menos de cada cosa. Pero la dificultad comienza cuando se trata de aplicar estos principios, de resistir el hambre y de no cansarse, cuando pasan algunos días de sacrificio. 

Para triunfar en este propósito, cada cual tiene sus trucos personales, que han nacido de su experiencia. A continuación unos cuantos consejos proporcionados por médicos y dietistas, y por ex-gordos que consiguieron bajar de peso. Si alguno no le resulta efectivo, hay que tener en cuenta que todos los organismos no son iguales.

Hábitos que se deben aprender: 

  1. Oblíguese a comer sentado. Cuando lo hace de pie o caminando de prisa, se ingiere mayor cantidad de alimentos.
  2. No coma rápido, mastique bien; si lo hace, se sentirá satisfecho más pronto y con menos alimento. ¡y nunca repita!
  3. Siempre que sea posible, haga mercado después de haber comido; así tendrá menos tentaciones de adquirir cosas que engordan.
  4. Antes de comprar alimentos haga una lista detallada de las cosas que necesita y no se salga de ella.
  5. Después de cada comida es recomendable descansar 15 minutos y luego caminar durante tres cuartos de hora. Una actividad realizada después de una comida quema bastantes calorías.
  6. Para saciar el hambre a la media mañana un puñadito de ciruelas pasas, un vaso de leche descremada o un mini-sándwich con pan integral, es lo más indicado.
  7. Si a las medias nueves o en la merienda de la tarde come ciruelas pasas o una manzana o un albaricoque seco, o alguna otra fruta para engañar el estomago, es bueno conservar la última porción en la boca durante un rato.
  8. Mientras come, se aconseja no realizar otra actividad, como ver televisión o leer; de esta forma podrá concentrarse en los sabores y disfrutará cada bocado. Se tiende a comer más cuando se hace mecánicamente.
  9. Cuando esté comiendo, es aconsejable dejar descansar los cubiertos cada tres bocados ingeridos. Rompe el ritmo al alimentarse y obliga a comer menos.
  10. Cocine solo la cantidad necesaria para cada comida y guarde en el refrigerador lo que no consuma.
  11. Hay que ingerir solo dos platos en cada comida: carne y acompañante y un poco de queso o fruta.
  12. Divida el almuerzo y la comida en dos partes. Primero ingiera la comida fuerte (carne, legumbres o arroz y pastas) y la ensalada. Dos horas después, queso o fruta, o ambos.
  13. Disfrute de cada bocado como si se tratara del más exquisito caviar. Consuma pequeñas cantidades y saboree lentamente. Otro recurso: imagine que le racionaron los alimentos y que cada bocado es el último.
  14. Con poca cantidad de alimentos puede satisfacer el apetito. Pruebe con un huevo duro, un pedazo de queso y una buena ensalada. Algunos bocados de pan sirven también para calmar el hambre.
  15. Después de cada comida hay que permanecer sentado por lo menos un cuarto de hora para que aparezca la sensación de haber saciado el apetito. Una comida ingerida de prisa, no satisface.
  16. Se debe comer a las horas en que se queman más calorías. La cronobiología enseña que la asimilación y desasimilación del organismo varía con las horas del día. Es mejor aligerar la comida mas que el desayuno, por que si come antes de entrar en actividad, gasta calorías. Esto no sucede si come antes de ir a dormir.
  17. No se pese después de un día en que haya comido mucho. Al día siguiente puede compensar con una semi-dieta basada en caldo de legumbres con poca sal, aguas aromáticas o té ligero y productos lácteos descremados. El próximo día puede regresar a la alimentación habitual.

Recursos para engañar el apetito

  1. Antes de cada comida ingiera un vaso de agua. Esto le dará la sensación de llenura.
  2. Es mejor tomar medio vaso de jugo de naranja con agua mineral. Así proporciona mejor sensación de sociedad y contiene menos calorías.
  3. Cuando vea televisión, en lugar de “picar” cosas que engordan, coma una ensalada de lechuga, repollo o alcachofa, hojita por hojita. 
  4. Un recurso agradable es preparar cubitos de hielo con agua de menta, vainilla, fresa… y saborearlos si siente deseos de comer.
  5. Cuando se sienta con ganas incontrolables de comer alimentos que engordan, más vale tomar un trozo de queso con pan, que una galleta.
  6. Antes de asistir a un cóctel, cena u otra reunión tentadora, lo mejor no es comer un huevo duro como aconsejan tantas dietas, si no un yogurt. Esto disminuye el apetito.
  7. Las naranjas no deben exprimirse para hacer jugo. Lo mejor es comerlas en trozos. Resulta muy fácil beberse el de tres naranjas; en cambio, comérselas no.
  8. Comience las comidas con un pedacito de proteínas (puede ser carne, queso, pollo) y una taza de claro de legumbres, pollo o carne de res desgrasada, que se puede preparar cada tres o dos días. Después de ingerirlo, se come mucho menos
  9. Un buen recurso para disfrutar ricos sabores sin engordar es preparar sorbetes de naranja, mandarina o toronja y vestirlos en las gavetas de hielo. Cuando congelan se pueden sacar de uno en uno.
  10. Se puede congelar también café en cubitos de hielo de la misma forma y triturarlo después para servirlo en una copa grande.
  11. Se sugiere comenzar la comida con el queso para saturar el apetito.
  12. Es bueno tener en la nevera pepinillos en vinagre. Cuando sienta hambre, corte algunas rodajitas y coma despacio, saboreándolos.
  13. Si no puede aguantar los deseos de comerse un chocolate cómaselo, pero al terminar la comida o con el pan. Comerlo solo engorda el doble.
  14. Beba dos o tres vasos de agua antes de cada comida. No tanto para llenar el estómago, sino por diluir en al sangre la sustancia que estimula el apetito.
  15. En el refrigerador tenga solo alimentos que no engorden, como productos lácteos o quesos semidescremados, carne magra cocida, frutas o legumbres crudas, huevos, etc.
  16. Prepare varios platos en porciones individuales para no comer tanto: huevos en distintas formas, o mousses de verduras, de mariscos, tomates rellenos…
  17. En cuanto aperitivos, lo mejor es sustituir los clásicos que pueden engordar, por rábanos, bastoncitos de apio, de zanahoria o de coliflor.
  18. Es excelente ingerir huevos pasados por agua en el desayuno, acompañados de una tajada de pan de varios granos, con pechuga de pollo o pavo, o también con queso gruyere. Así tendrá un buen aporte de proteínas.
  19. Para un almuerzo de afán, prepare un perro caliente con una salchicha delgada y añada un toquecito de mostaza. Al pan debe retirársele la miga, dejar solo la corteza.
  20. Hay que ingerir alimentos que contengan pocas calorías. Pan sin levadura, por ejemplo, tan fino como una hoja de papel de cigarros, sobre el que se puede poner una capa de mantequilla casi transparente o una porción mínima de mostaza.
  21. Buena receta para un aperitivo: un jugo de tomate con algunas gotas de tabasco o salsa inglesa. Se parece al bloody mary y engorda mucho menos.

Mini-economías de calorías.

  1. Para que la carne asada a la parrilla pueda cocinarse por mucho tiempo sin resecarse, úntele mostaza. Nada de aceite.
  2. Para aligerar la tortilla, bata los huevos con un poco de agua (1/2 cucharada por huevo) y obviamente hacerla sin grasa.
  3. No es conveniente humedecer las carnes asadas con su propia sustancia, que es grasa, sino con caldo o agua.
  4. No envuelva las carnes y aves con tocineta, hágalo con salchichas.
  5. En las sopas a base de legumbres sustituya las papas por calabacines, que no alteraran su agradable sabor.
  6. Para calentar la comida sin que se pegue a la olla o a la sartén, ponga en el fondo un poco de agua o de vino, en lugar de cualquier tipo de grasa.
  7. Para el desayuno es aconsejable elegir cereales con “volumen” como trigo inflado o corn flakes, mejor que los tipos muesli que son bastante mas pesados.
  8. Para los sándwiches nunca usar pan blandito ni panes con todo el relleno.
  9. Un truco valido para la tortilla es usar un huevo entero y tres claras, en lugar de dos huevos enteros.
  10. Para acostumbrarse a tomar el café o el té sin azúcar se puede comer mientras se bebe, una manzana verde o un vaso de agua.
  11. Cuando no endulce el café con azúcar, hágalo con granos de pimienta. Le acentúa el aroma.
  12. Si no le es posible rechazar un whisky, lo mejor es mezclarlo con agua con gas o soda y varios cubos de hielo.
  13. Haga dulces almibarados de manzana, sin azúcar. Esta fruta tiene la ventaja de que contiene 15 por ciento de azúcar. Resultan deliciosos añadiéndole un poco de canela.
  14. Para las vinagretas de régimen, en que el aceite es sustituido por un producto lácteo, es preferible usar yogurt natural. Para darles más sabor, añada vinagre de sidra.
  15. Si no puede prescindir del jugo de frutas al desayuno, tome el de toronja porque su acidez favorece la eliminación de las toxinas.
  16. Al masticar chicles con azúcar se deben rechazar las primeras secreciones salivares en las que está contenida el azúcar. Si no lo hace así, está ingiriendo el equivalente a dos cubitos de azúcar.
  17. Para aligerar los helados hay que añadirles un poco de gelatina, que es una súper proteína con pocas calorías.
  18. Para cocinar a fuego lento la carne, es bueno colocar en el recipiente un par de pedazos de tocino con la parte grasa hacia abajo. Así, nunca se pega. 
  19. Tenga siempre en el refrigerador una salsa de tomate sin grasa, para usarla fría o caliente en varios platos. Puede hacerla con un kilo de tomates cortados en trocitos. Colóquelos en una cazuela con cebolla picada, un diente de ajo, cuatro hojas de laurel, una ramita de tomillo y medio terroncito de azúcar. Se añade una pizca de sal, pimienta y medio vaso de agua. Esto se cocina a fuego lento, durante 45 minutos, removiendo de vez en cuando. Antes de servirse se tritura.
  20. Las ensaladas deben prepararse con aceite de oliva. Al ser más espeso y con un sabor más fuerte se utiliza menos cantidad.
  21. Al hacer mayonesa, sustituya el aceite por dos yemas de huevo cocidas y duras, pasadas por la batidora y mezcladas con una rebanada de queso blanco, jugo de limón, albahaca y pimienta.
  22. Si come pizza, encójala con algunos de estos ingredientes; legumbres, cebollas, pimentón, champiñones o pimientos.
  23. Cuando se prepara carne asada no debe usarse una sartén antiadherente. En la común y corrientes, la superficie queda tostadita, muy sabrosa.
  24. Los pasteles y los patés pueden hacerse sin grasa, utilizando migas de pan, leche, gelatina, clara de huevo y frutos secos para darles consistencia.
  25. Un buen recurso para distraer el hambre y la sed es tener siempre en el refrigerador una patilla cortada en rebanadas. Es mejor que el agua porque llena más.
  26. Una manera de sustituir la mantequilla derretida en los alimentos cocidos con agua o vapor, es poniéndoles vinagre de sidra o salsas frías (verde, rosada, de tomate, de hierbas), pimienta verde y queso blanco.
  27. No es necesario privarse de las delicias que ofrecen los postres, si se aprende a endulzarlos con edulcorantes artificiales.
  28. Se pueden sustituir los ingredientes grasos por otros que no engordan, como las pulpas de legumbres cocidas, aplastadas y batidas en caldo desgrasado.
  29. Algunas personas que se someten a un régimen de adelgazamiento se quejan de que no han aprendido todavía a excluir el azúcar de sus alimentos. Lo ideal es sustituirla por azúcar de fruta. Como su poder para endulzar es más alto, es posible utilizar una tercera parte menos. También se puede emplear azúcar cristalizada.
  30. El repollo picado y fermentado (chucrut) tiene la falsa reputación de que engorda. El repollo contiene poquísimas calorías si se consume en estado natural.
  31. Uno de los mejores trucos para un régimen de adelgazamiento es la clara de huevo batida. Contiene proteínas puras y es voluminosa. Puede añadirla sistemáticamente a las tortillas y bizcochos, e incluso a los helados de fruta o de café.
  32. A veces se debe desconfiar de las frutas o legumbres crudas, que muchos creen poder comer siempre sin medida alguna. Esto es cierto si sabe escogerlas bien… y si cuenta con un colon fuerte. Las zanahorias, las remolachas y los nabos aportan un 13 por ciento de azúcar.

La familia, principal escenario para la educación

Marzo 2, 2008

La familia es el lugar natural de la educación. Los lazos que se crean en ella son los más fuertes y profundos. Como lo afirmó varias veces  el Papa Juan Pablo II, la persona dentro de la familia es “querida por sí misma”, “no está en función de nada ni de nadie”, “no es considerada desde el aspecto utilitario o del valor material”.

La familia es como un observatorio a todas las distancias. El comportamiento en casa es el más verdadero, mientras que en el colegio, en la calle, con otras personas -a no ser que sean muy amigas- presentamos de algún modo una apariencia.

Familia vs medios de comunicación

En la familia los padres enseñan y educan con su propia vida, con su personalidad y con su amor; transmiten virtudes y las “contagian”, a sus hijos. Sin embargo, la televisión y los demás medios de comunicación están tratando contrarrestar el papel de la familia como educador primario. Según el autor Fernando Hurtado del portal almudi.org, por culpa de los medios audiovisuales buena parte de los chicos de hoy en día se expresa del mismo modo y con el mismo argot, viste con el mismo estilo, tiene principios de razonamiento idénticos, y una visión de la sexualidad, del matrimonio y de la religión similar a la que trasmiten los medios.

De acuerdo al autor, “detrás de esta identidad de conducta en la que desaparece la creatividad personal en aras de la uniformidad, las mismas ideas llegan a todos, del mismo modo, sin aparato crítico. Lo bueno y lo malo se presenta “cocinado en la televisión”, y  es digerido y asimilado por todos. Como no se presenta otra alternativa cultural, o se presenta descalificada, casi no cabe resistencia.”.

Ante esta influencia apabulladora, la familia es la fuerza mediática para contrarrestar la influencia negativa de muchos programas televisivos.¿Qué hacer ante esta situación? Descubrir todo el potencial humano que como padres tenemos, el cual está en cosas pequeñas y en cosas grandes:

El ejemplo tiene un alcance visual. Los chicos captan los modos de ser de sus padres, aunque no sepan razonarlo; comprenden lo importante o lo relativo, las conductas buenas o reprobables; ven lo bueno de manera coherente y lo destacado en la conducta de sus padres.

En la conversación y trato se ve el amor y la ternura. Si se es amable, se enseña a los hijos la amabilidad. Ser luminosos y abiertos  en el rostro, en la mirada, en la decoración de la casa. Mostrar limpieza y elegancia de cuerpo y de vestido. Ver como un horror la deslealtad y la mentira y generar convivencia.

En la familia se enseña a rezar. De padres auténticamente amadores de Dios, proceden los hijos cristianos.

A leer y a conversar se aprende en la familia. Los ratos de tertulia, con temas determinados, en los que cada uno opina con libertad y confianza, enseñan a profundizar y a dialogar. Tantas decisiones “caseras” se deberían tomar “democráticamente”, teniendo en cuenta el gusto de todos y su opinión. Esto ayuda a que se vean los “porqués” razonados de la selección que los papás han hecho de los programas televisivos.

Mientras más costumbres propias tenga una familia, y cuanta más categoría humana alcancen las mismas, mayores lazos de cohesión se forman entre sus miembros y mejor pertrechado estará cada uno de los hijos con esas ideas-fuerza que configuran la auténtica personalidad.

Fuente: Fernando Hurtado de almudi.org


Belleza integral

Marzo 2, 2008

elleza1.jpg 

Belleza integral

1. A diferencia de la naturaleza y de los objetos artísticos, donde encontramos una belleza “de algo”, existe una belleza “de alguien”, que es la específicamente personal, la belleza responsable, con rostro, que sabe y responde de sí. La llamamos belleza “integral” porque resulta de asumir el hombre sus diversas dimensiones: lo físico, lo psíquico y lo espiritual. Esta integración, aunque ya incoada en nuestra naturaleza, está sin embargo por cumplir, por lograr, por inventar mediante nuestra libertad. De ahí que la belleza integral reclame necesariamente la creación personal. Es, por así decir, la belleza que alguien “se saca de dentro” y a la cual responde con su actitud y temple ético, pero también mediante artes específicas.2. Por ser el cuerpo palabra originaria de la persona y como su signo eficaz, la belleza integral tiende de suyo a vivirse y manifestarse corporalmente. Ello requiere el concurso, entre otras cosas, de las “artes de la intimidad”: arreglo personal, cortesía, vestido, diseño, decoración, y multitud de otras actividades, por lo general manuales, que inventan y modulan la convivencia. Su manifestación tiene lugar según cinco niveles:

a) El cuidado del aspecto, mediante el cual se actúa sobre el campo magnético de la presencia.

b) El hogar, que es obra común de todos sus miembros, en la cual reluce la armonía peculiar de cada familia, su estilo, su excelencia, sus peculiaridades.

c) Posteriormente la belleza integral aflora en la amistad, y de modo singular y paradigmático en el amor erótico, confiriéndoles lirismo y hondura.

d) Desde los niveles anteriores la belleza integral se proyecta en la compleja trama de las relaciones sociales, insuflando en ellas aliento de humanidad.

e) Por último, y como cerrando el círculo, los medios de comunicación, en particular las expresiones artísticas del mundo de la imagen (cine, publicidad, moda, diseño), reflejan, interpretan y configuran los niveles anteriores.

3. Elemento esencial en este tipo de belleza es el discernimiento, por vía afectiva, del significado esponsal del cuerpo, fundamento de la complementariedad entre varón y mujer. Esta sabiduría práctica en torno a la corporeidad es lo que otros llaman modestia, decoro, pudor, decencia, etc.

4. Otra característica de la belleza personal o integral es su carácter biográfico o narrativo, pues le es esencial aquel argumento que hace de cada vida algo único. Las artes que mencionadas antes se dirigen precisamente a intensificar el sentido argumental, confiriendo a la vida cierto aire de novela o película, es decir, un todo con sentido. De este modo, cualquier vida, por corriente que sea, se torna digna de contemplarse, despierta admiración, irradia belleza.

5. Fomentar, captar y responder a la belleza integral requiere una ardua y exigente disciplina ascética, especialmente el recogimiento habitual y el dominio de la mirada. Así entrenado, el corazón se abre de modo espontáneo a la excelencia de la persona y siente la incitación de su misterio.


El Amor, como valor en la familia

Marzo 2, 2008

El Amor, como valor en la familia

Antonio Maza  

Creo que para todos es claro, o debería serlo, que el amor es un valor fundamental para la familia. La familia es la escuela del amor, donde primero aprendemos a amar de pequeños; y de este aprendizaje primario del amor muchas veces depende si, más adelante en nuestra vida, nuestro amor es completo, íntegro, y enriquecedor. Si no hay amor en la familia, ¿en donde lo habrá?

Creo, además, que hay una gran confusión en cuanto a que cosa es el amor. En algunos grupos, sobre todo de jóvenes, se usa la palabra como un sinónimo de relaciones sexuales. Claro, el ideal es que las relaciones sexuales sean por amor (aunque muchas veces el amor no tenga nada que ver), pero indudablemente el amor va mucho más allá. “El sexo sin amor”, decía una joven conocida mía, “entra en la categoría del ejercicio”. ¡Qué triste!

Por eso resulta extraño que el amor, al menos en algunos estudios sobre los valores, no ocupe el primer lugar en los valores familiares. Más todavía, cuando he trabajado sobre los valores de la familia en grupos focales, con frecuencia el amor no está entre las primeras menciones y se olvida jerarquizarlo hasta que algún miembro del grupo dice: “Oigan, se nos está olvidando el Amor”

Creo, además, que hay una gran confusión en cuanto a que cosa es el amor. En algunos grupos, sobre todo de jóvenes, se usa la palabra como un sinónimo de relaciones sexuales. Claro, el ideal es que las relaciones sexuales sean por amor (aunque muchas veces el amor no tenga nada que ver), pero indudablemente el amor va mucho más allá. “El sexo sin amor”, decía una joven conocida mía, “entra en la categoría del ejercicio”. ¡Qué triste!

En la Edad Media, los estudiosos distinguían varias facetas del amor. Hablaban de la Cupididad, o la atracción sexual. Hablaban del Ágape, o la amistad, afecto y cariño entre amigos, y también de la Caridad, el nivel más elevado y sobrenatural del amor, una de las virtudes teologales.

La atracción sexual, por supuesto, es un importante componente del amor entre los esposos y es, en sí misma, un bien que promueve la unidad y la comunicación entre los cónyuges. También entre los esposos es muy importante la amistad, el cariño, el afecto; ambos son el mejor amigo del otro, en quién depositan toda la confianza y el respeto por cada uno. Y, por supuesto, cuando hablamos del matrimonio cristiano, es fundamental la caridad, el amor a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo. ¿Y quién más prójimo o próximo que el cónyuge? El amor entre padres e hijos, y con la familia extendida, también debería incluir la amistad, cariño, afecto, y sobre todo la caridad.

Tal vez, a estas alturas, muchos lectores estarán pensando: “Eso es muy idealista; muchas familias a veces no logran más que sobrellevarse o tal vez soportarse, pero ahí no hay amor como este señor lo describe”.

Cuan cierto, y cuan triste. ¿Será que tienen razón los que ponen el amor en el cuarto lugar entre la jerarquía de los valores familiares? ¿Será que el amor cuenta menos que el bienestar material? ¿Será cierto que la tendencia es a que el amor sea cada vez menos importante en la familia mexicana? ¿Será que nos hemos vuelto tan escépticos que no creemos siquiera en la posibilidad de un amor amplio, rico y enriquecedor, que nos eleve y nos haga mejores? Y si no lo creemos posible, ¿cómo lo valoraremos?

Este escepticismo sobre el amor en la familia, que muchos prefieren llamar realismo, es una verdadera plaga. Sin amor, ¿Qué mantiene unida a la familia? ¿Será el bienestar o la solidaridad motivos suficientemente fuertes para que la familia se mantenga unida? Más importante: ¿Serán lo suficientemente fuertes para dar felicidad a sus miembros?

¿O será, me pregunto, que las familias que se aman profundamente no hacen mucho ruido, y no se notan, mientras que las familias que son infelices por falta de amor, son mucho más visibles y nos llaman más la atención? No tengo la respuesta, y no sé si sea importante tenerla. Lo importante en mi opinión es hacernos conscientes de lo importante que es este valor y le demos un lugar más importante en la jerarquía de nuestros valores. Si, se puede hacer mucho por las familias, pero nada será más importante que decidirnos a vivir este valor en nuestra circunstancia personal y concreta. Decidirnos a amar a nuestra familia profundamente es la acción más efectiva que podemos hacer, no solo a favor de nuestra familia, sino también en favor de otras familias. No hay testimonio más importante que el del amor. Cuando los paganos veían a los cristianos, decían: “Miren como se aman”. Y querían ser así, se convertían. ¿Cuántas familias se decidirían a amarse

profundamente si vieran a su alrededor a familias que se aman?